José Antonio García, vecino de Bañaderos y taxista desde
hace 13 años, ha patentado un sistema que enfría el asiento del coche y evita
que el cuerpo acumule calor en la espalda y la parte trasera de las piernas,
allí donde el aire acondicionado del vehículo no llega. Ya hay quien quiere
fabricar su invento.
José Antonio García, vecino de Bañaderos y taxista desde hace 13 años, ha
patentado un sistema que enfría el asiento del coche y evita que el cuerpo
acumule calor en la espalda y la parte trasera de las piernas, allí donde el
aire acondicionado del vehículo no llega. Ya hay quien quiere fabricar su
invento.
Como todo invento, el
sistema creado y desarrollado por José Antonio García surgió de una necesidad:
«El aire acondicionado del coche está muy bien, pero no refresca las partes que
apoyamos en el asiento, donde se acumula el calor y terminamos sudando», relata
este «inventor camuflado», como se define a sí mismo. Y es que José Antonio es
conocido por todo el mundo por ser taxista pero su auténtica pasión es todo
aquello que tenga que ver con la ciencia, la invención y la tecnología.
Después de 12 años al volante del taxi, se cansó de que ningún fabricante de
automóvil ideara una fórmula para evitar esas incomodidades y se puso manos a la
obra. Así, el último año de su vida lo ha dedicado a inventar su Sistema de
refrigeración para asientos portátil, que acaba de patentar y que, después
de seis meses de retoques, «ahora está perfecto, es prácticamente inmejorable»,
sostiene.
El invento consiste en dos almohadillas muy finas que se colocan sobre el
sillón del coche como si de dos cojines se tratara. De ellas sale un conducto
que se conecta con la salida del sistema de refrigeración o ventilación que el
vehículo tiene en la parte inferior, por la zona de los pies. Al encender el
motor, sólo hay que poner en marcha el aire acondicionado, que va por el
conducto hasta las almohadillas y las mantiene frías o calientes en función de
si el conductor da al aire frío o al caliente. Su puesta en marcha, la
temperatura y la intensidad se regulan a través de los mandos del auto.
José Antonio desconoce el dineral que ha invertido en su invento pero sí las
horas de sueño que le ha robado: «La noche era cuando estaba más activo y dormía
unas cuatro horas diarias». Ahora baraja las ofertas de varios fabricantes
interesados en producirlo y comercializarlo.
mayor comodidad y rendimiento al volante
Adaptable. Sirve para sillas de ruedas.
Demanda. Aunque el sistema de
refrigeración de asientos es portátil y por tanto, «incluso puede usarse en el
sillón de casa», según su inventor, quien han recogido con mayor alegría el
producto ha sido el sector de la automoción. José Antonio García tiene un
centenar de firmas de taxistas que han probado su prototipo y lo valoran
positivamente por aumentar su calidad de vida y mejorar su rendimiento al
volante.
Fórmula 1. En opinión de José
Antonio, su invento incrementaría la concentración y los buenos resultados de
los pilotos de Fórmula 1. «Ellos sufren altas temperaturas cuando conducen. Este
sistema se podría acoplar a sus coches con una tobera exterior. Un vehículo se
auto refrigera con su propia inercia a partir de los 80 kilómetros por hora. En
su caso, que no bajan de los 150 kilómetros por hora, podrían reducir bastante
el calor al que están sometidos».
Ambientador. García ha
patentado también un ambientador para coche que sólo actúa cuando se enciende el
motor. El dispositivo se pone en la guantera y hace que el aire acondicionado o
climatizado salga ya aromatizado.